Osteoporosis, ¿también un tema de niños?

La osteoporosis, o pérdida de masa ósea, es una enfermedad asociada a personas mayores y a mujeres en edad menopáusica; sin embargo, con unas recomendaciones que se deben atender desde la niñez, es posible, en muchos casos prevenirla. De ahí, el papel fundamental de los padres para que se adquieran hábitos saludables y así combatir: La alimentación inadecuada y la inactividad.

La alimentación y la actividad física van de la mano a la hora de mejorar el desarrollo óseo a toda edad, y en ninguna etapa de la vida es éste tan importante como en la juventud. De hecho, los jóvenes que realizan actividad física periódica muestran un aumento significativo de la masa ósea. Esa es una de las razones por las que La Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral, ACOMM está llevando a cabo una campaña informativa este fin de semana que se celebra el día del niño.

Un enfoque integral para la prevención y tratamiento de la osteoporosis es clave, pues es importante que las personas conozcan los factores de riesgo individuales con el fin de controlar mejor esta enfermedad.

¿Osteoporosis en niños?

La osteoporosis se puede definir de manera sencilla como un bajo contenido mineral dentro del hueso. “En pediatría, además de ese factor, para poder determinar casos de osteoporosis en niños, se requiere necesariamente presencia de fracturas para confirmar el diagnóstico”, explica el doctor Vladimir González, endocrinólogo y pediatra miembro Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral – ACOMM.

Lo preocupante es que antes de los 18 años, el 50 % de los niños y el 40% de las niñas han tenido una fractura según una investigación de la Sociedad Internacional de Densitometría. La verdad es que la cifra parece exagerada; no obstante, el doctor González explica que el total de fracturas reportadas responden a: casos de golpes y caídas fortuitas, en otros casos, lamentablemente a maltrato,  y a un componente genético que hace que los niños puedan tener fragilidad en los huesos. Ese último factor influye hasta en un 70% en desarrollar osteoporosis en el adulto.

El doctor González, agrega que en los menores que sufran fracturas se debe descartar maltrato infantil antes de sospechar enfermedades genéticas, especialmente en menores de 18 meses que tienen sus huesos en formación y aún son muy elásticos y no tendrían por qué recibir un impacto lo suficientemente fuerte para producir una fractura.

La niñez es para jugar

El hecho del que niño juegue o tenga actividad física, es supremamente importante para mantener una buena salud ósea. Muchos padres se preguntan si entre más actividad física, existe más riesgo de  una fractura, pero esto no debe ser un indicador para restringir la actividad de los niños. De hecho, un niño con una  actividad normal no tiene por qué fracturarse. Por ejemplo, ante un tropezón y una caída normal, el niño no debería fracturarse. Por eso, en los casos en que esto sucede, sí se debe prestar atención y más aún cuando se presenta más de una fractura. Esto si se convierte en un indicador para estar alerta y descartar con un experto un posible diagnóstico de fractura. En estos casos, el experto debe ser un endocrinólogo pediatra, en Colombia solo hay , pero los casos de osteoporosis infantil requieren una amplía evaluación y un tratamiento muy específico que debe estar guiado por estos médicos especialistas.

Diagnóstico

El doctor González también explica que el diagnóstico de osteoporosis en pediatría  se hace siempre por la presencia de fracturas: dos en menos de diez años o tres en menos de 17 años.  Estas situaciones obligan a tomar densitometría  en los niños, que es el examen de rigor para detectar osteoporosis.  También es categórico al afirmar que si se encuentra una fractura en columna significa, casi siempre, que el menor tiene osteoporosis.

¿Por qué los niños pueden tener los huesos quebradizos?

Existen muchas causas. “En pediatría nosotros vemos enfermedades genéticas. La Osteogénesis, es una de ellas y algunas formas de raquitismos genéticos. Nosotros vemos también que el hueso salga afectado por enfermedades de otros órganos y otros tejidos, entonces la enfermedad en sí no es del hueso, sino de enfermedades en riñones, reumatológicas, en pulmones, esto hace que directamente se comprometa el hueso, también en los tratamientos de estas enfermedades, como por ejemplo es el caso de los niños con cáncer: la quimioterapia, la radioterapia pueden llegar a comprometer la salud del hueso, entonces esas son otras causas de osteoporosis en pediatría” explica el doctor Vladimir González.

Sol solecito…

Muchas mamás evitan que lo niños se expongan al sol, pensando en que puede dar cáncer de piel, pero  ¿Qué tan benéfico es el sol? La respuesta la explica el doctor González señalando que para tener un hueso saludable se necesitan tres componentes básicos: el ejercicio, la ingesta de calcio y la vitamina D: que es la hormona que fija ese calcio dentro del hueso. Esta vitamina, se sintetiza a partir de la exposición de nuestra piel a la luz solar, por ello es indispensable para la buena salud de los niños y todas las personas. Sin embargo, también hay que plantearse, ¿qué tanto sol es bueno y que tanto no lo es? “Lastimosamente por el daño ambiental exponerse por largos periodos de tiempo no es bueno, pero si es recomendable entre 10 y 15 minutos al día, pero entendiendo que se debe exponer un porcentaje de la piel al sol como los antebrazos o las piernas para poder tener una cantidad de vitamina D suficiente, para mantener una salud ósea adecuada” explica el doctor González.

La leche…

Para que nosotros tengamos el contenido de Calcio o la ingesta adecuada de Calcio durante la edad pediátrica, se necesitan aproximadamente entre 2 y 3 porciones de lácteos en el día. Por el tipo de vida que estamos llevando y la alimentación, lo ideal es que esos lácteos tengan bajo contenido de grasa y azúcar, pero que tengan un contenido apropiado de Calcio. Realmente los derivados lácteos como queso y yogur en general tienen un buen contenido de calcio, no así  los sustitutos de los lácteos como son:   las leches de almendras, las de arroz y de coco, ya que muchas veces no tienen la fortificación que se necesita de Calcio.

Además es importante el consumo de verduras (especialmente las de hojas verdes), legumbres, pescados, frutos secos,  entre otros.

¿Qué hacer?

Existen tres claves para prevenir la osteoporosis: alimentación privilegiando el consumo de calcio a través de los lácteos; practica regular de ejercicio y  consumo de Vitamina D y/o recepción adecuada del sol para la absorción del calcio.

En ese sentido, el papel del pediatra y los padres es fundamental para que desde la niñez se adquieran hábitos saludables que eviten la enfermedad.

Los tratamientos para la osteoporosis han demostrado eficacia en prevenir las fracturas y reducir la mortalidad asociada. Siempre la formulación debe ser dada solo por los médicos y hablando de niños, mucho más, solo ellos determinan qué casos son estrictamente necesarios.

Recomendación

Por experiencia en la consulta médica, el experto consultado señala que hay un fenómeno que está observando y es que por la cantidad de trabajo que los niños tienen en el colegio, sumado a las actividades extracurriculares a los que los inscriben, y el uso de tecnología, los niños están reduciendo su actividad física y eso es muy grave para su salud, “se necesita hacer mínimo una hora de actividad física diaria intensa. Esa es la recomendación de la Organización Mundial de la Salud para la actividad física en la infancia y en la adolescencia” afirma el doctor González.

Los niños que hacen ejercicio tienen 17% más densidad ósea que los pares de la misma edad que no se ejercitan.  En el caso de las niñas, representa un 9%  más de ganancia en densidad de los huesos.

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